1 de mayo. Orígenes de la celebración

El próximo domingo se celebra el 1º de Mayo, Día internacional de los trabajadores.
Si bien nunca debimos dejar de salir a reivindicar, desde que hace algunos años entráramos en esta crisis hemos tenido que volver a salir a las calles, no a pedir más derechos, sino a defender y reivindicar que los derechos que ya habíamos conseguido no los perdamos (los que aun nos queden) y siempre a la espera de que las cosas mejoren, para volver a empezar a conseguir esos derechos, que tanto, tanto costó lograr y que en poco tiempo y de un plumazo hemos perdido, o mejor dicho, nos han arrebatado.

Es curioso como en años pasados, esta fecha, había perdido el carácter reivindicativo que siempre debió tener, y nos limitábamos a pedir salarios más justos para los mileuristas, ahora, que estos, si conservan su puesto de trabajo, se consideran y los consideramos afortunados, lo que reclamamos es un puesto de trabajo para todos, con un salario digno que permita vivir.

Y aunque con tantos trabajadores en paro, festejar la fiesta llamada Del Trabajador es un ironía, no nos viene mal recordar de donde procede esta costumbre.

Muchos pensaban que la idea de celebrar un día del trabajador nació durante la celebración del II Congreso Obrero de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1899, pero no es así; la idea nació 43 años antes en Australia. Allí, los trabajadores decidieron, organizar un día de paro completo con mítines y entretenimiento para solicitar la jornada laboral de ocho horas.

Aquel primer día de fiesta fue el 21 de abril. En un principio, la intención de los obreros australianos, solo se limitaba al año 1856. Sin embargo, esta primera celebración tuvo tal impacto sobre las masas proletarias de Australia, que las llevó a nuevas agitaciones, y entonces se tomó la decisión de repetirla cada año.

Así pues, esta idea de una fiesta proletaria fue rápidamente aceptada, y desde Australia, empezó a propagarse a otros países.

Los siguientes en seguir el ejemplo de los obreros australianos fueron los estadounidenses, y en 1886 decidieron que el 1 de Mayo sería el día del paro universal.

Aquel 1º de mayo de 1886, 200.000 trabajadores dejaron sus lugares de trabajo y se manifestaron reclamando una jornada laboral de 8 horas que resultaron mortales para los “8 de Chicago” o como les llamó en prensa y se conoce desde entonces, La revuelta de Haymarket.

La mayoría de los trabajadores estaban afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, que contaba con una importante influencia anarquista, sin embargo, la American Federation of Labor (Federación Americana del Trabajo) contaba con más poder y había resuelto en su congreso de 1884 que a partir del 1 de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de trabajo debería ser de ocho horas.

Ese día, durante una de las muchas manifestaciones, pacíficas, que se sucedieron, parece ser que un desconocido lanzó una bomba a la policía que intentaba, de forma violenta, disolver el acto, aunque hoy en día ni siquiera esto está aclarado y parece ser que se trató de una manipulación, la policía cargó contra los manifestantes produciendo 6 muertos y varios heridos, hechos que fueron imputados a los huelguistas, y en una redada detuvieron a varios centenares, al final fueron juzgados 8 trabajadores que curiosamente eran anarquistas, 5 de ellos fueron condenados a la horca aunque uno de ellos se suicidó antes de ser ejecutado, y 3 más que fueron condenados a cadena perpetua, desde entonces fueron denominados Los Mártires de Chicago por el movimiento obrero.

Lógicamente en años posteriores no pudieron repetir la huelga, por el acoso policial y patronal.

No obstante, en una asamblea celebrada en 1888, tomaron la decisión de que la próxima celebración tendría lugar el día 1 de Mayo de 1890.

Pero en esos años, el movimiento obrero Europeo se había fortalecido y animado y en el Congreso Obrero dela Segunda Internacional, de 1899, 400 delegados del mismo toman la decisión de reivindicar la jornada de ocho horas como primera reivindicación.

Y de la mano del delegado sindical francés, Lavigne de Burdeos, se trasladó esta reivindicación a todos los países, con el fin de realizar un paro universal y se decidió ir a la huelga el día 1 de Mayo de 1890.

Al igual que sucedió treinta años antes en Australia, los trabajadores solo pensaban en una única manifestación, puesto que el Congreso tan solo había decidido que los trabajadores de todos los países se manifestarían juntos por la jornada de ocho horas el día 1 de Mayo de 1890. No se habló de repetir la celebración en años siguientes.

La rapidez con que fue admitida y adoptada por la clase obrera la jornada de protesta, para celebrar el 1 de Mayo, fue suficiente para que todos entendieran que debía convertirse en un día de lucha anual y permanente.

Por cierto, Estados Unidos, quizás para no recordar fatídicos momentos, o quizás por ser singular, en la actualidad no celebra este día, en su lugar celebra el Labor Day, con lo que ellos llaman una parada, el primer lunes del mes de septiembre. Tampoco se celebra este día en el Reino Unido y el Principado de Andorra

Por tanto, aunque no se haya derogado la jornada laboral de 8 horas que dio origen a las reivindicaciones, volvamos a las calles, ahora más que nunca tenemos mucho que reivindicar, tenemos que exigir un trabajo y un salario digo y que la crisis la pague quien la originó, que seguro no fuimos los trabajadores.

De Interés:
Descargar gratis tarjetas de felicitación para el Día de la Madre 2016.
Consejos de cocina 9. Pelar ajos sin olor en las manos.
Modificar y confirmar el borrador de la renta 2015.
Descargar, gratis, Invitaciones de Primera Comunión 2016.
Revuelto de bacalao con patatas paja y cebolla. Cocina fácil.
Compartir archivos entre dispositivos de tu red.
Encontrar la contraseña WiFi en Windows 10.

http://wp.me/p1G8U-fYL




Categorías

Twitter Cajon desastres

Publicados

Traductor

Traducir-ingles

Estadisticas

  • 103,834,253